Lesiones deportivas comunes. Parte 1: el calambre muscular


Desde Tarso Fisioterapia & Podología, vamos a exponeros las lesiones deportivas más comunes que pueden afectar a los individuos que realizan ejercicio físico de forma regular.

No son lesiones específicas de ningún deporte específico, pero sí están vinculadas a la práctica deportiva en general.

El CALAMBRE MUSCULAR consiste en la contracción repentina y dolorosa de un músculo y la incapacidad para relajarlo de forma voluntaria; la sensación típica y más conocida es la frase “se me han subido los gemelos”. Es un mecanismo de defensa de nuestro organismo para evitar la rotura de fibras.

Las causas más frecuentes del calambre muscular son el ejercicio intenso y prolongado en el tiempo que obliga al músculos a un sobreesfuerzo, déficits de minerales como el potasio, calcio o magnesio y la deshidratación.

La sintomatología cursa con dolor repentino localizado en la musculatura afectada, imposibilidad de continuar con el ejercicio y tensión muscular provocada por la contracción.

El tratamiento preventivo consistiría en preparar al músculo de una forma adecuada para la práctica deportiva y la hidratación previa, durante el ejercicio (sobre todo si es de larga duración) y posterior al ejercicio; para preparar a la musculatura es conveniente realizar un buen calentamiento basado en ejercicios de movilidad y estiramiento musculares adecuados a la musculatura implicada según la actividad que vayamos a realizar; no intervienen los mismos músculos ni de la misma forma en el pádel que en la natación o en el ciclismo.

El tratamiento curativo contemplaría el cese de la actividad que se estaba realizando e intentar devolver al músculo a su estado de relajación y para ello contamos con diferentes técnicas:

  • Estiramiento pasivo de la musculatura afectada hasta que se consiga la relajación de la musculatura tensionada.
  • Contracción isométrica (sin que exista movimiento) de la musculatura antagonista (la que realiza la acción contraria a la de la musculatura implicada,ej: bíceps-tríceps,cuádriceps-isquitibiales.); imaginemos que el calambre se ha producido en el cuádriceps, pediremos al paciente una contracción isométrica de los isquiotibiales , comúnmente que doble la pierna pero impediremos que se produzca movimiento, únicamente contracción. Con esta técnica se consigue la relajación casi inmediata de la musculatura tensionada y tiene su fundamento fisiológico en el llamado reflejo miotático inverso.
  • Recomendaremos al lesionado que se hidrate de forma adecuada (bebidas isotónicas, agua…) en los días sucesivos.
  • Una vez superada la fase aguda, está indicado el masaje relajante y descontracturante del músculo así como la aplicación de kinesiotape (más adelante explicaremos esta técnica) que ayude a disminuir el tono muscular.

En definitiva es una lesión muy frecuente, invalidante ya que conlleva la suspensión de la actividad que se estaba realizando, pero que no revista más gravedad que el propio dolor en la fase aguda.

Esperamos que os haya resultado de utilidad esta información y la pongais en práctica cuando la necesitéis.